USS en los medios


La gente busca registrar precios con el celular, pero los súper lo impiden

EXPERTOS EN DERECHOS DEL CONSUMIDOR DICEN QUE ES UN DERECHO.

Marzo 14, 2014 – Corpulento y decidido, el empleado de seguridad del hipermercado se planta frente al cliente y le advierte: “Acá no puede sacar fotos”. “¿Por qué no?”, desafía el consumidor, con el celular en la mano. “Normas del local”, se limita a responder el guardia. Y empieza a seguirlo para taparle la cámara si intenta hacerlo de nuevo. Episodios como éste están ocurriendo cada vez más seguido, a medida que más gente tiene teléfonos inteligentes y mientras crece el hábito de usarlos entre las góndolas para registrar precios y compartir imágenes en la Web.

Incluso el Gobierno, en su actual campaña para “cuidar los precios”, promovió usar aplicaciones para controlar precios acordados con la cámara del móvil. Y con la etiqueta #PreciosCuidados, miles de usuarios comparten cada día en Twitter fotos de góndolas para mostrar cómo se cumple o no el pacto en los comercios de su barrio.

Pero en esa misión, clientes comunes, periodistas y hasta asociaciones de consumidores chocan contra las reglas de los locales. Lo que genera polémica: ¿puede un comerciante impedir que la gente filme, alegando motivos de seguridad o su derecho a imponer las reglas de permanencia? ¿o prevalecen los derechos de los consumidores a registrar precios para hacer una compra informada?

“Si a un cliente le hacen eso, puede denunciar al local por trato indigno y discriminatorio, y por violar la ley porteña 4.827”, responde el abogado Jorge Surin, experto en Derecho del Consumidor. Esa norma obliga a los súper a evitar “cualquier conducta que impida o menoscabe la libertad de los consumidores a tomar nota de los precios”. Algo que –según Surin– hoy en día ya equivale a tomar fotos.

Dante Rusconi, juez de faltas de La Plata con competencia en Derecho del Consumidor, añade que, al no haber normas que prohíban tomar fotos o filmar, hacerlo es “indiscutiblemente lícito”. Y recuerda que, aunque los comercios pueden fijar reglas de conducta en sus instalaciones, éstas deben ser “razonables”, estar avisadas en la entrada y no impedir el ejercicio de derechos constitucionales.

“Los negocios solían decir que ponían ese límite por seguridad, pero el uso de celulares no es amenaza para ningún negocio –confirma Eduardo De Velasco, director de USS Seguridad Integral y experto en comercios–. Históricamente, lo hicieron para evitar que la competencia conociera sus precios. Pero ahora, el avance tecnológico hace que sea inútil impedirlo. Y se les está yendo de las manos”.

POR MARTÍN GROSZ

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